ENVIOS A TODO EL PAIS

2027 NO TAN LEJOS

Por Ramiro Dagostino


Desde hace décadas, el peronismo carga sobre sus hombros una mochila compleja: la de gobernar después del desastre.


Cuando la bicicleta financiera explota, cuando el hambre vuelve a los comedores y los jubilados no pueden pagar los remedios, aparece el Movimiento Nacional para “ordenar el caos”.


Pero ordenar no alcanza. Lo que el pueblo necesita —y merece— es que vuelva el peronismo. Pero no uno disfrazado: el de verdad.


En 2027 no alcanza con ganar.


Hay que gobernar con la doctrina desde el primer minuto.


Sin vueltas.


Sin coqueteos con el consenso de los poderosos.


Sin marketing vacío.


Se terminó el tiempo de la ambigüedad.


El pueblo está cansado de promesas. Quiere hechos.


Quiere comida en la mesa, trabajo en los barrios, salud, y una vida que valga la pena vivir.


Quiere que el próximo gobierno le devuelva la dignidad, sin miedo y sin pedir permiso.


Y para que quede bien claro: Un gobierno peronista no ajusta al pueblo.


No espera el visto bueno del FMI.


No gobierna para las corporaciones.


Un gobierno peronista construye poder desde el trabajo, la industria nacional y la justicia social.


No se trata de nostalgia. Se trata de doctrina.


Porque la doctrina no envejece: es tan vigente como el hambre de hoy, la falta de trabajo y la desigualdad que golpea la puerta del obrero, las pymes, comercios, jubilados, discapacitados.


Y cuidado: no alcanza con que haya compañeros dentro.


El poder es traicionero. El bastón de mariscal revela a los tibios y desenmascara a los serviles.


No nos interesa una administración que gerencia la pobreza.


Queremos una transformación nacional que le devuelva a la Argentina su destino de grandeza.


Y eso, compañeros, no se negocia.

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